Carta abierta al mundo – Anonymous

En itálica están los títulos que aparecen en el video pero no en el manifiesto. El texto traducido en castellano aparece debajo (la traducción es propia, así que si hay errores, me declaro culpable de todos los cargos)

Be honest… are you happy with the way the world works? Or do you see where some changes could be made? Tired of feeling like money is all that life is about? Tired of the system controlling you? It’s time to stand up for yoursef. The revolution is here…

Open Letter To The World

We stand at a unique time in our history, the rise of the internet and computer technology have contributed to an unparalleled rate of prosperity for the First World.

We have created for ourselves and empire unlike any other, a global network of constant trade and communication, a new age of technological advancement. We have come a long way from our humble roots in the Industrial Revolution and the days of Manifest Destiny. We are now pioneers on new digital frontiers expanding our domain from the quantum world to the far reaches of space.

And yet, the empire faces a crisis, a global recession, growing poverty, rampant violence, corruption in politics, and threats to personal freedom. As it was before in other times of crisis, the old stories have begun to repeat themselves. The half truths, this time repeated nightly on cable news and echoed through a series of tubes onto the internet: the empire is strong, change is unwise, business as usual is the answer. In times of uncertainty there are those who seek to add to the confusion, to prey on our insecurities and fears. Those who would seek to keep us divided for their own gain. The pervasive strategy takes many very convincing forms: Liberals and Conservatives, Christians and Muslims, Black and White, Saved and sinner.

But something unexpected is happening. We have begun telling each other our own stories. Sharing our lives, our hopes, our dreams, our demons. Every second, day in day out, into all hours of the night the gritty details of life on this earth are streaming around the world. As we see the lives of others played out in our living rooms we are beginning to understand the consequences of our actions and the error of the old ways. We are questioning the old assumptions that we are made to consume not to create, that the world was made for our taking, that wars are inevitable, that poverty is unavoidable. As we learn more about our global community a fundamental truth has been rediscovered: We are not so different as we may seem. Every human has strengths, weaknesses, and deep emotions. We crave love, love laughter, fear being alone and dream for a better life.

You must create a better life.

You cannot sit on the couch watching television or playing video games, waiting for a revolution. You are the revolution. Every time you decide not to exercise your rights, every time you refuse to hear another view point, every time you ignore the world around you, every time you spend a dollar at a business that doesn’t pay a fair wage you are contributing to the oppression of the human body and the repression of the human mind. You have a choice, a choice to take the easy path, the familiar path, to walk willingly into your own submission. Or a choice get up, to go outside and talk to your neighbor, to come together in new forums to create lasting, meaningful change for the human race.

This is our challenge:

A peaceful revolution, a revolution of ideas, a revolution of creation. The twenty-first century enlightenment. A global movement to create a new age of tolerance and understanding, empathy and respect. An age of unfettered technological development. An age of sharing ideas and cooperation. An age of artistic and personal expression. We can choose to use new technology for radical positive change or let it be used against us. We can choose to keep the internet free, keep channels of communication open and dig new tunnels into those places where information is still guarded. Or we can let it all close in around us. As we move in to new digital worlds, we must acknowledge the need for honest information and free expression. We must fight to keep the internet open as a marketplace of ideas where all are seated as equals. We must defend our freedoms from those who would seek to control us. We must fight for those who do not yet have a voice. Keep telling your story. All must be heard.

////////////////////////////////////
Se honesto…. estas contento con la forma en que funciona el mundo? O ves que se podrían cambiar algunas cosas? Cansado de sentir que el dinero lo es todo? Cansado de que el sistema te controle? Es el momento de que tu le plantes cara. La revolución esta aquí…

Carta abierta al Mundo

Vivimos un momento único en nuestra historia; la aparición de internet y de los ordenadores han contribuido a una prosperidad sin precedentes en el Primer Mundo.

Hemos creado para nosotros un imperio como ningún otro, una red global de comercio y comunicación constantes, una nueva era de avances tecnológicos. Hemos llegado muy lejos desde nuestras humildes raíces en la Revolución Industrial y de los días del Destino Manifiesto. Ahora somos los pioneros de una nueva frontera digital que expande nuestros dominios desde el mundo cuántico hasta los mas lejanos rincones del espacio.

Aun así, el imperio hace frente una crisis: recesión global, creciente pobreza, aumento de la violencia, corrupción en la política y amenazas contra la libertad individual. Y como ya ocurrió en otras épocas de crisis, los viejos principios vuelven a repetirse otra vez. Las medias verdades se reiteran ahora cada noche en la televisión por cable y se difunden a través de una serie de vías en internet: el imperio es fuerte, no es momento de cambios, lo mejor es seguir como hasta ahora. En tiempos de incertidumbre los hay que buscan aumentar la confusión, cebarse en nuestras inseguridades y miedos. Son los que buscan mantenernos divididos en su propio beneficio. Esta omnipresente estrategia toma muchas formas convincentes: Liberales y Conservadores, Cristianos y Musulmanes, Blancos y Negros, Puros y Pecadores.

Pero algo inesperado esta sucediendo. Nos hemos empezado a contar unos a otros nuestras historias. Compartimos nuestras vidas, nuestras esperanzas, nuestros sueños, nuestros demonios. Cada segundo, día tras día, hasta altas horas de la noche, los descarnados detalles de nuestra vida en esta tierra fluyen alrededor de todo el mundo. Y mientras vemos como las vidas de otros se desenvuelven en nuestra sala de estar, empezamos a comprender las consecuencias de nuestras acciones y de lo equivocado de los viejos tópicos. Cuestionamos las viejas presunciones que nos dicen que estamos dirigidos a consumir y no a crear, que el mundo esta ahí para que lo tomemos a nuestro gusto, que las guerras son inapelables, que la pobreza es inevitable. Y mientras aprendemos mas acerca de nuestra comunidad global, una verdad esencial vuelve a ser descubierta: no somos tan diferentes unos de otros como pensábamos. Cada ser humano tiene sus puntos fuertes, sus debilidades y sus mas intimas emociones. Todos buscamos amar, nos encanta reír, tememos estar solos y soñamos en una vida mejor.

Debemos crear una vida mejor

No puedes quedarte sentado ante la televisión o jugando en el ordenador esperando por una revolución. Tu eres la revolución. Cada vez que tu eliges no ejercer tus derechos, cada vez que te niegas a escuchar el punto de vista de otro, cada vez que ignoras el mundo a tu alrededor, cada vez que te gastas un euro en un negocio que no paga salarios decentes, tu eres el que contribuye a la opresión del cuerpo y a la represión del alma humana. La elección es tuya, la elección de tomar el camino fácil, conocido, y caminar voluntariamente hacia tu sumisión. O la  elección de levantarse, salir fuera y hablar con tu vecino, de unirse a nuevos foros, de crear un cambio perdurable y significativo para la raza humana.

Este es nuestro reto:

Una revolución pacifica, una revolución de ideas, una revolución creadora. Hacer del siglo XXI el siglo de las luces. Un movimiento global para crear una nueva era de tolerancia y entendimiento, empatía y respeto. Una era de avances tecnológicos sin restricciones. Una era de ideas compartidas y cooperación. Una era de expresión tanto artística como personal. Podemos elegir entre usar las nuevas tecnologías para promover un cambio radical positivo o dejarlas que las usen en contra nuestra. Podemos elegir entre mantener internet libre, los canales de comunicaciones abiertos y cavar nuevos túneles hacia los lugares en donde todavía se esconde la información. O podemos dejar que todo se cierre a nuestro alrededor. Mientras nos movemos hacia los nuevos mundos digitales, debemos darnos cuenta de la necesidad que tenemos de la información honesta y de la libertad de expresión. Debemos luchar para mantener internet abierta como mercado de ideas donde todos somos iguales. Debemos defender nuestras libertades contra aquellos que buscan controlarnos. Debemos luchar por aquellos que todavía no tienen voz. Sigue contando tu historia. Todos deben ser escuchados.